Discografia De Melendi !new! -
fue el primer single, un tema acelerado que habla de una chica de clase trabajadora con sueños de grandeza. "El camino al cielo" y "Volvamos a empezar" (a dúo con Alejandro Sanz en directo, aunque en estudio fue solo) mostraron a un artista que no quería estancarse.
Este disco presenta al primer gran personaje de Melendi: el yonki del amor , un tipo desesperado, a veces violento ("le pego tres tiros en la nuca"), pero paradójicamente vulnerable. La crítica especializada no supo qué hacer con él, pero el público joven lo adoptó como a un hermano mayor rebelde. Era el disco perfecto para sonar en un coche viejo camino de la playa o para despecharse después de una ruptura. Tres años de silencio (una eternidad en aquella época) dieron paso a ¿Mientras Tanto, Cómo Estamos? (2006). Melendi abandonó el sonido más "artesanal" para abrazar una producción más limpia, pero sin perder la esencia callejera.
El público respondió de forma tibia al principio, pero con el tiempo este disco ha sido reivindicado como uno de sus más coherentes. Es el Melendi más honesto, menos preocupado por el hit radial y más por la canción con alma de rock & roll. Este es el período donde el personaje se humaniza definitivamente. Lágrimas desordenadas (2012) es un disco de ruptura. Literalmente. Grabado tras una separación sentimental, el título lo dice todo. "Tocado y hundido" es un puñetazo en la mesa, mientras que "El arrepentido" (con el maestro Carlos Vives) es una fusión perfecta entre la rumba colombiana y la asturiana. discografia de melendi
En 2018, supone un pequeño respiro, un EP de transición que incluye la emotiva "La boca junta" (a dúo con Mau y Ricky) y "El amor que me tenía" . Es el preludio de algo más grande. Capítulo 8: El Encuentro Generacional (2019) – 10:20 Llega el año 2019 y Melendi, ya con 40 años, publica 10:20 . El título hace referencia a la hora en que nació su hija. Este es, sin duda, su disco más personal y autobiográfico.
Aquí ya no hay personajes ficticios. Melendi canta a su padre en , a su hija en "La niña de mis ojos" , y a su esposa en "Dímelo" . Musicalmente, se permite experimentar: "Estoy contento" es un tema de pop rock con toques de jazz, y "Lo que nos merecemos" es un guiño al rap más clásico de sus orígenes. fue el primer single, un tema acelerado que
Melendi le ha cantado a la chica del bar, al amigo que se va, al padre ausente, al amor que duele y al que sana. Ha pasado de ser un "rapero frustrado" a un "cantautor de estadios". Su discografía es un diario en tres décadas: los 20 rabiosos, los 30 desordenados y los 40 reflexivos.
Desde sus inicios agresivos en el panorama del hip-hop asturiano hasta convertirse en un icono de masas capaz de llenar el Santiago Bernabéu, la discografía de Melendi es el mapa de una evolución constante. Es la crónica de un tipo normal que, con una guitarra, un ordenador y una libreta de rimas, decidió cantarle a la vida con todas sus contradicciones. Este es un viaje profundo por cada uno de sus capítulos discográficos. Antes de los bombos y las palmas, Melendi era un chaval de Laviana que rapeaba en aceras y atascos de Oviedo. Su primera maqueta, Sin noticias de Holanda (2001), fue la chispa. Aunque técnicamente no es un álbum de estudio, es su acta de nacimiento artística. La crítica especializada no supo qué hacer con
Canciones como o "Con la luna llena" muestran a un Melendi crudo, directo, con un flow que bebía de la escena hip-hop de los 90. Las letras eran oscuras, narrativas, llenas de personajes marginales y giros de tuerca. Ya asomaba la cabeza su habilidad para contar historias, pero el sonido era el de un chico con un micro y pocos medios. Los fans más acérrimos consideran esta etapa su grial sagrado , una pieza de arqueología musical que muestra la raíz de todo lo que vendría después. Capítulo 2: La Explosión Rumbera (2003) – Sin noticias de Holanda (Versión Oficial) La discográfica EMI se fijó en él y le dio la oportunidad de regrabar su maqueta. El resultado, en 2003, fue el primer álbum oficial: Sin noticias de Holanda .